Esto es lo que nunca deberías hacer al aplicar el iluminador, según los maquilladores

2018 es el año del GLOW del uso del iluminador. Ese producto cuyo uso antes estaba casi relegado al terreno de los maquilladores profesionales, ya es uno de los cosméticos más populares entre el resto de los mortales.

Cada vez se usa más. Pero no siempre todo lo bien que deberíamos. Tal y como afirma Maite TusetSenior Artist de M.A.C, hay una regla de oro al utilizar el iluminador que debemos tener siempre en cuenta (y no siempre sucede).

Según Tuset, para que el iluminador siente bien y cumpla su función -aportar luminosidad a la piel- es imprescindilbe que, cuando no se refleje la luz en el rostro, no se vea. Es decir, la presencia del iluminador solo debe intuirse, y de manera natural, cuando la luz se refleje sobre él. Y cuando esto ocurra, cuando la luz se refleje, no se puede ver una mancha blanca ni excesivamente irisada, sino un brillo sutil.

1) Elegir el tono de iluminador (ya sea en polvo o crema) en función de tu color de piel. Tuset lo resume de una forma sencilla: si tienes la piel clara elige un tono beige o champán y evita los tonos rosados. Los rosados son más recomendables en caso de pieles medias u oscuras.

2) Aplicar siempre en la zona alta del rostro (parte alta del pómulo y, si lo deseas, en la zona del lagrimal o arco de la ceja), evitando siempre la zona central. Y esto incluye evitar frente, barbilla y nariz.

 

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