¿Tienes este músculo en tu antebrazo?

¿Crees en la evolución? Es decir, que provenimos de los animales y que aún hay rastro de ellos en nuestro cuerpo. Aunque no lo creas, existen muchos elementos en nosotros que nos recuerdan nuestros orígenes, porque aunque no tengan una función específica en nuestra forma humana actual, sí fueron muy útiles para nuestros antepasados. Hoy te mostramos algunas pruebas de esta teoría.

#1 MÚSCULO PALMARIS LONGUS

Esta prueba es súper sencilla, solo debes tener tu brazo sobre una superficie plana y juntar tu dedo pulgar y meñique. Si notas que se forma un músculo que está en medio y a lo largo de tu antebrazo, tienes un músculo llamado palmaris longus, un músculo que algunos animales tienen y es utilizado para moverse. Lo curioso es que solo entre el 10 y 15% de los humanos lo presenta.

#2 MOVIMIENTO DE LAS OREJAS

Seguro tienes un amigo que es capaz de mover una oreja, bueno no es una simple habilidad. Este movimiento demostraría que ante la presencia de un sonido fuerte, los músculos responsables de los movimientos de los 3 lóbulos de la oreja, se activan. Tal cual los animales cuando reaccionan frente a un ruido inesperado.

#3 ‘PIEL DE GALLINA’

Otra prueba tangible es la clásica ‘piel de gallina’, que es una reacción de pequeños músculos vestigiales que se encargan de ‘erizar’ tus vellos cuando sientes mucho frío o tienes mucha tensión. Esta reacción es compartida solo con las aves ¿por qué será?

#4 REFLEJO POR SEGURIDAD

Esta habilidad se ve en los bebés, que hasta los 6 meses tienen una fuerza e instinto sorprendente para aferrarse a todo lo que se acerca a su mano. Es como un instinto de supervivencia. Para demostrarlo, en los años 30 se hizo un experimento con un niño de 1 mes de edad, que se sostiene firme de una baranda para no caer. ¡Es instinto natural!

Te adjuntamos un vídeo más explicativo

Si te gustó... ¡compártelo!
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter


¿TE HA GUSTADO LO QUE HAS VISTO? COMPARTE TUS COMENTARIOS


Top