7 grandes lecciones que aprendí siendo “la otra mujer”

Una de las más grandes pruebas que un matrimonio puede enfrentar es sin lugar a dudas una infidelidad.

Cuando él hombre ha sido infiel, la esposa debe pasar por todo un proceso de recogimiento personal para reconstruirse primeramente ella para luego poder perdonar con sinceridad y continuar con la relación o terminar con ella.

En el camino hacia la reconstrucción hay un remolino de ideas y dudas con respecto a la “otra mujer”, las comparaciones, las dudas y todo lo que tenga que ver con ella puede ser la parte más dura de entender pues nos agrade de manera directa hacia nuestra persona, lo que somos o hemos dejado de ser y en medio de todo el dolor y coraje, perdemos la visión que ella, “la otra” es tan solo otra mujer como tú o como yo.

Difícil de asimilar ¿verdad?

Hace unos pocos días el Huffington Post publicó un artículo muy interesante escrito por una mujer que en algún momento fue “la otra” y ella, de manera clara y sin miramientos habla de lo que vivió pero sobre todo de lo que aprendió. A continuación, te comparto algunas ideas que de seguro llamarán tu atención, ya sea porque eres la esposa humillada o la amante herida.

1.- Los valores pueden hacerse fácilmente de lado, desgraciadamente

Muchas veces creemos erróneamente que una mujer que acepta a un hombre casado es una mujer sin escrúpulos o moral y que nunca nadie le enseñó a respetar a un casado o a sí misma, que es una mujer sin principios y que disfruta haciendo mal a otras mujeres. Te sorprendería seguramente el enterarte que esas mujeres fueron criadas en buenas familias con principios y valores pero que llegado el momento de la tentación, por distintas circunstancias, decidieron ir contra todo lo que se les enseñó, tal vez porque la pasión, el deseo, la soledad o el enamoramiento les ganaron.

2.- Ser una amante nunca es tan especial como se puede imaginar

De igual manera, se puede llegar a creer que la amante no tiene nada que soportar, que solo disfruta y que vive rodeada de mimos, regalos y las atenciones del amante, pero la realidad es completamente diferente.

No hay tiempo para ella, solo de vez en cuando, periodos breves, nunca en fiestas y siempre viviendo de la espera del divorcio o del cumplimiento de falsas promesas.

Ser el juguete o capricho de alguien más está muy lejano al poder tener una vida plena y de disfrute en pareja.

3.- Los reproches y el rechazo hacen más grande la pena y la vergüenza

Vivir una relación ilícita obliga a vivir en el anonimato, en las sombras, las personas que se enteran los ven mal, los amigos se distancian y caminar por las calles se convierte en algo difícil y pesado. La conciencia nos avergüenza porque sabemos que lo que estamos haciendo no es correcto.

Desgraciadamente en nombre del amor mal entendido pasamos por encima de las cosas más importantes y valiosas de la vida.

4.- La pasión tiene fecha de vencimiento

Todos tenemos un sentido que nos dice cuando algo no es correcto al relacionarnos con alguien, los coqueteos, las conversaciones inapropiadas y detalles fuera de lugar pueden generar problemas serios. Las relaciones extramatrimoniales pudieron haberse evitado si se escuchara esa pequeña vocecita que nos advierte del peligro.

Pero la adormecemos cuando dejamos que la pasión se desenfrene y todas esas emociones tan agradables del enamoramiento se convierten en una droga que es muy difícil de dejar y alejarse.

5.- Ningún amorío vale la pena y la vergüenza

Se puede acabar con años de matrimonio o de vidas felices por unos breves momentos de placer, se rompen corazones y se dañan vidas enteras. Ningún placer compensa el derramamiento de lágrimas de inocentes.

6.- El auto respeto y la salud se pierden por completo

Cualquiera que vive una relación de este tipo, se daña a sí mismo, se acaba la paz, la tranquilidad de una vida recta, se vive bajo mucho estrés, vergüenza y decepciones, hay mucha soledad y lágrimas. El cuerpo resiente todo lo que hacemos mal y cobra la factura muy cara.

7.- Se aprende mucho sobre la humildad el respeto y el perdón

La historia del Huffington Post, revela una gran verdad: todos debemos aprender a perdonar y buscar ser perdonados. La autora de la historia, valientemente buscó a la esposa de su amante y le confesó toda la verdad, no lo hizo por despecho cuando él la dejó y la abandonó por volver con su esposa e hijos, lo hizo porque después de mucho tiempo, ella se dio cuenta que su salud se había mermado, sus amigos habías desaparecido y ella había acabado con todo lo bueno que había dentro de ella.

La esposa la perdonó y esta mujer tardó mucho tiempo en perdonarse a sí misma y continuar con su vida.

Si actualmente vives algo similar, recuerda: hoy es tiempo de recuperarte, perdona, perdónate y sigue adelante con tu vida.

Con información de: familias.com

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